Créditos hipotecarios: el dilema de los bancos para prestar a 20 o 30 años con los depósitos que captan a 30 días

En un mercado inmobiliario que continúa en la búsqueda de su reacomodamiento , que aunque vislumbra señales positivas todavía está lejos de una recuperación sostenida , la discusión sobre qué medidas se deberían tomar pa

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Publicado el: 19 mayo, 2026Última actualización: 14 mayo, 2026
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En un mercado inmobiliario que continúa en la búsqueda de su reacomodamiento , que aunque vislumbra señales positivas todavía está lejos de una recuperación sostenida , la discusión sobre qué medidas se deberían tomar para intentar poner nuevamente a la construcción en el centro volvió a escena cada vez más fuerte. Esta vez, el consenso vino de parte de economistas muy escuchados en el sector: la clave no pasa solo por estabilizar la macro, sino por destrabar el crédito hipotecario , un factor clave para cualquier país. Y para eso, hay un actor con el que insisten los especialistas: el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses.

El planteo no tiene muchas vueltas: sin financiamiento a largo plazo, no hay acceso a la vivienda . “ Sin crédito hipotecario no hay justicia social ”, tiende a repetirse en todos los sectores del mercado. Y, sin acceso a la vivienda, la demanda estructural sigue contenida, y con ella la construcción , que es a su vez uno de los sectores que mayor empleo genera, no logra despegar.

En ese diagnóstico coinciden Miguel Kiguel, Martín Redrado y Federico González Rouco , quienes señalan que el FGS podría ser la pieza que falta para activar ese círculo virtuoso . Según Redrado, el FGS acumula activos por alrededor de US$70.000 millones entre bonos, acciones y otros instrumentos financieros. Sin embargo, su capacidad para motorizar la economía real hoy es limitada Kiguel propone reorientar esos recursos hacia el financiamiento productivo , con foco en la construcción.

“La economía necesita algún tipo de empujoncito para ir más rápido, y que no sea solamente tener los incentivos para invertir”, advierte en diálogo con LA NACION, y plantea que el Gobierno podría utilizar el fondo sin generar déficit fiscal, a través de mecanismos como la compra de carteras hipotecarias o el financiamiento de proyectos privados. “Y hay un stock ahí, que incluye bonos, acciones y otras inversiones, y creo que habría que movilizar esa plata, buscar en forma creativa, a lo mejor con la ayuda de organismos internacionales, para impulsar a un sector que para mí es el que puede darte vuelta la economía hoy, que genera mucho empleo y derrama mucho, que es la construcción», asegura el economista. » Serviría para financiar al sector privado, o usarlo como un organismo que compra hipotecas que emiten los bancos y de esa forma facilita que se desarrolle el crédito hipotecario, o se podría usar para financiar obra pública, por ahí junto con las provincias», agrega Kiguel.

Para Redrado, el problema es aún más estructural: la Argentina carece de un sistema financiero capaz de sostener crédito a largo plazo. Y sin ese instrumento, la clase media queda fuera del mercado. “El acceso a la vivienda requiere préstamos en pesos, a 20 o 30 años.

Hoy eso prácticamente no existe”, señala. En ese sentido, plantea que el FGS podría canalizarse para ofrecer ese tipo de financiamiento, con reglas claras y previsibilidad. A la vez, suma otra pata: un régimen de incentivos específico para la construcción (similar al RIGI) que permita mejorar la ecuación de los desarrollos.

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Descargo de responsabilidad: Este artículo tiene fines informativos y de divulgación general. No constituye asesoramiento financiero, jurídico ni recomendación de inversión. InmoUP y sus colaboradores no son agentes inmobiliarios, asesores financieros ni representantes de entidades bancarias. Se recomienda verificar siempre la información con fuentes oficiales y profesionales matriculados antes de tomar decisiones comerciales o contractuales.